sábado, 17 de marzo de 2012

17 de marzo de 1812

El 17, al despertar el día, la plaza se halló enteramente cerrada. Varios reconocimientos se llevaron a cabo durante la jornada por oficiales ingleses. De nuestra parte los trabajos de defensa continúan con mucha actividad; la inundación del Rivillas, que había tenido lugar por vez primera durante las defensas de 1811, alcanzó su mayor elevación, y sirvió para cortar las comunicaciones delante de la luneta de la Picuriña (número 13) y para llenar de agua los fosos del frente 7, 8 y de la Luneta de San Roque (numero 14).
El gobernador nombró comandantes amovibles para los fuertes; el coronel Pineau tuvo el mando de Pardaleras; el coronel Gaspard Thierry, el de la Picuriña; el coronel des Hessois, el del Castillo; el capitán de granaderos Vilain fue encargado de San Cristóbal.
La guarnición fue distribuida alrededor de la plaza como sigue: el batallón del 9.° ligero, en los baluartes 1, 2; el del 28.°, en los baluartes 3, 4; el del 58.º de línea, en el baluarte 5; el del 103.°, en los lienzos 6, 7; el regimiento extranjero Hesse-Darmstadt, en los baluartes 8, 9 y en el Castillo[i]; el destacamento español al servicio del rey José estaba colocado en puerta de Palmas con los cuerpos administrativos armados; el 88.° y la caballería quedaron en reserva en la plaza de armas, llamada de San Juan. La artillería, cuyo personal era insuficiente, tuvo a su disposición el destacamento del 64.° y 50 zapadores, que distribuyó en las baterías y en los talleres.
El general Veiland hizo escoger los mejores tiradores de la guarnición y formó una compañía, a la que dio por jefes los tenientes Michel y Leclerc de Ruffey, oficiales muy bravos y muy inteligentes. Esta compañía fue destinada a inquietar al enemigo en sus trabajos, sosteniendo un fuego continuo sobre las cabezas de zapas.
Por la noche, a favor de algunas ondulaciones que formaba el terreno y del vendaval de lluvia, alrededor de 1.800 trabajadores abrieron una pararela, con ramales de comunicación en (AA), a 300 metros de la luneta de la Picuriña[ii].
Esta paralela fue continuada durante el día 18 con extrema actividad, a pesar del fuego de nuestra artillería. Como esta obra no dejaba ninguna duda sobre los proyectos de los asaltantes, el director de ingenieros hizo abandonar los trabajos de la orilla derecha y puso toda su atención sobre los frentes 7, 8, 9, y sobre la luneta de la Picuriña. (Ésta) no estaba terminada; su escarpa no tenía más que tres a cuatro metros de altura y la contraescarpa no se hallaba revestida. En verdad, un camino cubierto con empalizada, en bastante buen estado, corría alrededor; pero la gola no estaba cerrada más que por una fila de empalizadas. Para corregir las imperfecciones de esta luneta se ahondaron los fosos para aumentar la altura de las escarpas y se reforzó la gola por una segunda fila de empalizada, delante de la cual se cavó un segundo foso; también se aprovecho la altura del terraplén en el saliente para construir con cestones una especie de reducto. Como los fosos no estaban flanqueados, se hicieron pequeñas casamatas de fuego de revés adosadas al saliente de la contraescarpa, siguiendo los principios de las lunetas a la d’Arçon, y en último lugar tres fogatas fueron colocadas en los tres ángulos de los glacis, para prenderles fuego en el momento del asalto.
...........................................................................................................................................................

Del "Diario de los Sitios" de Jones:

El parque se estableció en unaligera elevación del terreno, a unas1800 yardas de la plaza, algo al sur del camino de Talavera. Las alturasintermedias de San Miguel lo ocultaban de la vista de la guarnición.
Durante el sitio se depositaronen el parque 3.000 herramientas de zapa, 80.000 sacos terreros, 1.200 gabiones,700 fajinas comunes y otras 700 de marcar[iii],con la suficiente cantidad de tablones y maderos y pequeñas provisiones. Se recogió gran cantidad de leña de losalrededores y se mantuvo disponible durante la operación.
Se recibieron balas de cañón de24 y 18 libras suplementarias desde Alcácer. La desigualdad entre las balas de18 libras era tan grande que se hizo necesario dividirlas en tres modelos ypintarlas de diferentes colores para poder mantener la regularidad en el tiro.
La primera división deartillería, consistente en ocho cañones de 24 libras, diez de 18 y ocho obusesde 24 libras, partió de Elvas la mañana del cerco en dirección al puente sobreel Guadiana.





[i] Nota del Autor: Se observará que el regimiento Darmstadt estaba situado siguiendo su rango en la batalla, y en los Iugares de la plaza que se miraban generalmente como los menos expuestos a los ataques a viva fuerza.
[ii] Puestos avanzados habían sido establecidos delante de los caminos cubiertos de las obras de la plaza. El oficial que mandaba el que estaba delante de la Picuriña se retiró al aproximarse el enemigo, sin oponerse a la apertura de la paralela, y aún sin dar cuenta en seguida al gobernador, lo que facilitó las operaciones del enemigo. Por esta negligencia, que quedo impune, los sitiadores ganaron una noche de trabajo.
[iii] Las fajinas de marcar eran fajinas de longitud fija que se colocaban en el terreno señalizando por dónde se debían de ir abriendo las trincheras y qué cantidad tenía que cavar cada equipo de trabajadores.


Podemos seguir las acciones descritas en el artículo en
 http://badajoz1812.blogspot.com.es/2012/03/plano-lamare.html 




0 Opiniones:

Publicar un comentario en la entrada